1. Actividad física
Recomendaciones:
- 150–300 min/semana aeróbico moderado.
- 2–3 sesiones de fuerza.
Beneficios: mejora sensibilidad a la insulina, eleva gasto energético.
2. Intervenciones psicológicas
- Terapia cognitivo-conductual.
- Técnicas de motivación y metas SMART.
- Manejo emocional del hambre.
3. Farmacoterapia (informativa, no prescriptiva)
Opciones aprobadas en algunos países: orlistat, liraglutida, semaglutida.
Indicaciones: IMC >30 o >27 con comorbilidades.
4. Equipo multidisciplinario
Nutrición + medicina + psicología + actividad física.
Seguimiento continuo y metas realistas son clave.
