1. Distribución adecuada de macronutrientes
Carbohidratos: 45–55% (preferir integrales).
Grasas saludables: 25–35% (AGMI y omega-3).
Proteínas: 15–25% (importantes para preservar músculo).
2. Importancia de la fibra
Reduce apetito, modula glucosa, mejora microbiota. Recomendación: 25–38 g/día.
3. Modelos alimentarios efectivos
Mediterráneo: alto en vegetales, aceite de oliva, pescado.
DASH: para hipertensión, rico en frutas y verduras.
Dieta basada en plantas: menor riesgo cardiometabólico.
Índice glucémico bajo: estabiliza niveles de glucosa.
4. Requerimientos hídricos
El agua participa en digestión, metabolismo y saciedad. Evitar bebidas calóricas.
